lunes, 26 de enero de 2015

Adicciones

Esta depresión es como una copia carbón de todas las demás depresiones que tuve.
 Me niego a ser así de patética. Soy jodidamente genial como para estar quejándome de todo.

Acabo de tener una gran revelación: soy adicta a ciertas emociones como la nostalgia, como buscar a la webona esa cuando me deprimo e imaginar miles de formas de cómo hablarle. No lo puedo hacer. Ella es mi heroína, la peor droga de todas, tan seductora a la vez. No puedo fingir lo bajo que caigo cuando pienso en ti. No mereces nada de mi. Sin embargo, soy incapaz de perderte o de perdonarte. De momento tengo que entrar a rehabilitación para alejarme de ti.

Me rehúso a poner una vez más el cuerpo por otros.
Vuelvo a escribir, pero esta vez estoy más fuerte para enfrentarte, depresión de mierda.

miércoles, 21 de enero de 2015

Esto suele pasar

Cada que rompo tengo las ganas de cambiar de peluca. Las he tenido todas: blanca, rubia, castaña, pelirroja, chocolate, rubio cenizo y, hoy, pelinegra. Eso y un disco que acompañe el rompimiento. Me estoy demorando para buscar este último.  El único disco que no paro de escuchar es el de J. Mena. Qué lésbico. Me encanta. Solo tengo ganas de bailar cuando lo escucho. Supongo esta ruptura no ha sido tan mala sin embargo, sí ha tomado mucho tiempo.

Estas mujeres me han dejado agotada emocionalmente. Hagamos algo de dinero y vayámonos de fiesta.

lunes, 19 de enero de 2015

jodida para siempre

Sin trabajo
Sin dinero
Sin novia
Sin mamá
Sin poder estar tranquila


Todo lo malo parece durar décadas.


domingo, 1 de junio de 2014

Resumen histórico


Llevo unos siete años siendo lesbiana antes de eso me consideré bisexual, pero eso se fue descartado cuando me fui a Argentina. 7 años. Eso sería como celebrar mis bodas de lana.  Han sido años muy emotivos y reveladores. Sin duda, la vida no te trata igual a como cuando tenía 23. Era una nena que no tenía idea de nada. Bueno, me quejo igual, deben saberlo.

No queda mucho de la esencia de la chica que fui. Soy una chica seria ahora. Totalmente entregada al día a día porque no tengo la más mínima idea de lo que vendrá después. Nunca he podido verme de mayor.  En fin, de amores pasados tengo mucho que contarles y de sexo también. Sex. Sex. Sex.

Estos son momentos donde todo me parece mirarlo desde lejos y no lo comprendo del todo. La vida es rara también. 

Creo que necesito un poco de mari. La extraño y seguramente ella también a mi.


La vida no es justa

Y tampoco lo es que hayamos abandonado este blog por completo. No tenemos perdón.

Consideramos que no podemos escribir toda la mierda de la vida; las mujeres y hombres que pasaron por nosotras durante estos años, simplemente para reafirmar nuestra gran jodidez y que nadie ni nada nos puede salvar.

Aquí estamos, luchando y buscando la mejor manera de conseguir todo lo que queremos aunque fracasemos en el intento. 

Seguiremos por aquí...



domingo, 3 de octubre de 2010

Somos un puñado de jodidas


Sé que he pasado los últimos días con una calentura maldita que no me ha abandonado ni en Pizza Hut.

Me reconozco.
Esta es mi voz, mi pelo, mi cara y mi sexo.

A Conchita le va bien. Logró cierto equilibro emocional. Cuenta con un empleo bastante bueno y un novio bastante grande como para que se venga quejando tanto.

Me reconozco.
Esta es mi voz, mi pelo, mi cara y mi sexo.

No me quejo, no. Sólo me dedicaré a actualizar el blog.

 Felicito a todas la conchudas del mundo que se paran y dicen "no soporto esto y a veces, no me soporto" y se la bancan. Ya está, no estamos solas, nunca lo estuvimos. Somos un hermoso puñado de jodidas.


domingo, 20 de junio de 2010

Espías en la ciudad

Mis piernas no paraban de temblar. En el piso: las fotos, la polera, las notas con "te amo", los cd's; los pocos recuerdos de mi última relación. Revolví toda mi habitación en búsqueda de sus cosas.
Así que luego fui a la cocina, tomé una bolsa negra y furiosa coloqué todas esas cosas dentro. La llené por completo. Era imposible sacar la bolsa del departamento sin que alguien se diera cuenta. Tomé la bolsa y salí corriendo de mi cuarto rumbo a la calle.
Era de noche, ya habían recogido la basura. No podía dejar la bolsa ahí. No soporté la idea de tener todas sus pertenencias conmigo una noche más. Decidida y absolutamente ida en el momento, tomé un taxi y me fui a la casa de mi amiga Conchita. Ella me recibió con unas chelas y hablamos sobre el contenido de la bolsa y de mi ex. Pasó el tiempo y se acabaron las chelas y aún tenía la maldita bolsa conmigo.
Me despedí de Conchita y busqué el primer tacho que vi. Un serenazgo me miraba de forma sospecha. Diablos, no podía ni siquiera deshacerme de eso tranquila ¡Qué mierda de vigilantes!
Seguí caminando hasta cruzar el parque bajo la mirada de paseantes y policías, rayos, como joden las pelotas a una chica con una bolsa negra en manos. Así que estuve paseando la bolsa un gran rato hasta que pude encontrar un tacho sin guardianes a la vista ni gente molestosa y deposité la bolsa con una cruz de olvido.
Blogalaxia Tags:
Blogalaxia BlogsPeru.com