Sé que he pasado los últimos días con una calentura maldita que no me ha abandonado ni en Pizza Hut.
Me reconozco.
Esta es mi voz, mi pelo, mi cara y mi sexo.
A Conchita le va bien. Logró cierto equilibro emocional. Cuenta con un empleo bastante bueno y un novio bastante grande como para que se venga quejando tanto.
Me reconozco.
Esta es mi voz, mi pelo, mi cara y mi sexo.
No me quejo, no. Sólo estoy actualizando el blog. Este blog pudo ser el antecesor de La loca de mierda, lástima que no seguí invirtiendo mi tiempo en proyectos personales porque anduve muy tonta en el proyecto de un ex. Bla. Felicito a todas la conchudas del mundo que se paran y dicen "no soporto esto y a veces, no me soporto" y se la bancan. Ya está, no estamos solas, somos un puñado de jodidas.